
NUESTRO PATRIMONIO VEGETAL
Historia de recuperación y conservación del viñedo tradicional, el amor por la tierra y dar a conocer al consumidor el trabajo que hay tras un buen vino.
La viña vieja es nuestro enlace con nuestros antepasados. Estamos cuidando unas cepas que plantaron nuestros bisabuelos, conservaron nuestros padres y ahora nosotros seguimos con el trabajo en esas fincas que son como nuestro “patrimonio vegetal” que aporta diversidad a la flora y fauna y también enriquece nuestros ecosistemas.
Las viñas viejas son aquellas que han alcanzado un desarrollo radicular completo y esto les permite soportar mejor el estrés hídrico y han demostrado tras los años su resistencia y aunque ofrecen un menor rendimiento este es de mayor calidad.
Variedades como el Tempranillo o la Garnacha alcanzan mayor plenitud cuanto más vieja la viña de la que proceden y los vinos resultantes están llenos de la personalidad aportada por el terruño y su enorme riqueza varietal.

